S.B.H.A.C.

Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores

Cartelistas republicanos de la Guerra Civil española

31.- GERMÁN HORACIO ROBLES

(Gijón 1902 - Méjico 1975) Era hijo del famoso poeta asturiano Pachín de Melás. Destacó como dibujante y como cartelista aunque estudio para Perito mercantil. Perfeccionó sus estudios en Madrid. Su compromiso político le perjudicó en su tierra, por lo que se asentó en Madrid, cuyo ambiente artístico y político le proporcionaba trabajo e ideas. La guerra le coge en Asturias, dónde inmediatamente se puso al servicio de Frente Popular, confeccionando magníficos carteles de propaganda en guerra y otras labores como diseño y pintura de los nuevos billetes denominados Belarminos. A la caída de Gijón salió en barco para Francia regresando a Barcelona para continuar la defensa de la Republica. Con la derrota se exilió de nuevo a Francia donde fue tratado como todos: campos de concentración. Posteriormente fue uno de los del barco Sinaia que arribó a a Méjico. Es de destacar que el Sinaia iba repleto de artistas republicanos y que se compuso a bordo el primer diario del exilio, en el que colabora Germán. Ya en Méjico, Germán derivó al expresionismo (del que a mi parecer, siempre tuvo una veta), pero su trabajo principal siguió siendo el cartelismo.

31.1.- Una imagen idílica que no se repitió mucho, "La Gloriosa" (aviación republicana) en Asturias siempre estuvo escasa de medios. La otra aviación era "La Numerosa".

31.2.- El Norte fue el frente menos militarizado de toda la zona republicana. El control gubernamental fue mínimo y la ayuda también. Difícilmente se podía ayudar cuando el propio gobierno se encontraba al borde del colapso. Pero en cualquier caso, las milicias asturianas y posteriormente los cuerpos XVI y XVII del Ejército Popular se batieron en Euzkadi, Santander y naturalmente en Asturias, donde acabó la lucha. Muchos soldados republicanos de Asturias huyeron al monte, otros partieron al exilio para reintegrarse posteriormente en las filas del Ejército Popular. Desde luego, la epopeya revolucionaria y bélica de las vanguardias políticas asturianas fue extraordinaria, pues provenía desde el 34.

31.3.- No había aviones que superaran la distancia entre Gijón y Madrid con garantías de éxito. Se intento vía Francia y tampoco fue viable, finalmente se pensó en submarinos, pero fue ocasional. La comunicación fue básicamente telegráfica.

31.4.- Una excelente muestra del vigor del pincel de Germán Horacio. Si aspavientos ni alharacas el forzudo miliciano asturiano va a estrangular al bicho fascista, que no sale de su asombro.

31.5.- Conocida simbología de identificar al obrero consciente y trabajador con el soldado de los frentes, motivo muy reiterado en la propaganda republicana de guerra. Sus motivos tenían, sin duda.

31.6.- El miliciano asturiano con su gorrilla de campaña típica del frente de Oviedo, al parecer no sólo tiene que estar alerta del enemigo, sino también de las venéreas, infecciones que siempre amenazan al soldado cuando marcha de permiso a retaguardia.

31.7.- Ese ...a pesar de todo,¡irás! asusta un poco.